sábado, 21 de febrero de 2015

Y Toni cogió su fusil

   Y Toni cogió su fusil.. La decisión del Gobierno de Rajoy de nombrar a Antonio Sanz delegado en Andalucía no deja de ser un paso más en ese camino errático que el Partido Popular recorre a diario en nuestra tierra. Si la elección de Moreno Bonilla como Presidente del partido y candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía sólo alcanzará la categoría de acto fallido cuando se contemple desde una perspectiva histórica que parece la vamos a tener muy pronto, el nombramiento de Sanz, por contra, sólo responde a las leyes de la lógica que rigen los destinos de los populares andaluces y que dimanan del enfrentamiento fratricida que en las alturas de Génova libran desde hace años el espíritu fantasmal del Campeón y la debilidad autoritaria de la Secretaria General. Parece que el Partido Popular de Andalucía estuviese empeñado una vez más, y ya van..., en hacer de la Ley de Murphy el principio rector de su comportamiento institucional y político de Despeñaperros hacia abajo.